¿Dónde termina tu cuerpo y empieza el mío?
A veces me cuesta decir.
Siento tu calor, siento tu frío, me siento vacío si no estoy dentro de tí.
¿Cuánto de esto es amor? ¿Cuánto es deseo?¿Se pueden, o no, separar? Si desde el corazón a los dedosno hay nada en mi cuerpo que no hagas vibrar.¿Qué tendrá de real esta locura?¿Quien nos asegura que esto es normal?Y no me importa contarteque ya perdí la mesuraque ya colgué mi armadura en tu portal.
Donde termina tu cuerpo y empieza el cielono cabe ni un rayo de luz.¿Que fue que nos unió en un mismo vuelo?¿Los mismos anhelos?¿Tal vez la misma cruz?
¿Quien tiene razón?¿quien está errado?¿Quien no habrá dudado de su corazón?Yo sólo quiero que sepas: no estoy aquí de visita,y es para ti que está escrita esta canción
martes, 27 de abril de 2010
Fusión
miércoles, 21 de abril de 2010
para ti
Para ti, que no sé si me lees, pero tampoco me importa.
martes, 13 de abril de 2010
La felicidad es a veces una bendición, pero por lo general es una conquista. El instante mágico del día nos ayuda a cambiar, nos hace ir en busca de nuestros sueños. Vamos a sufrir, vamos a tener momentos difíciles, vamos a afrontar muchas desilusiones…, pero todo es pasajero, y no deja marcas. Y en el futuro podemos mirar hacia atrás con orgullo y fe.
Pobre del que tiene miedo de correr riesgos. Porque ése quizá no se decepcione nunca, ni tenga desilusiones, ni sufra como los que persiguen un sueño. Pero al mirar hacia atrás —porque siempre miramos hacia atrás— oirá el corazón que le dice: «¿Qué hiciste con los milagros que Dios sembró en tus días? ¿Qué hiciste con los talentos que tu Maestro te confió? Los enterraste en el fondo de una cueva, porque tenías miedo de perderlos. Entonces, ésta es tu herencia: la certeza de que has desperdiciado tu vida.»
Pobre de quien escucha estas palabras. Porque entonces creerá en milagros, pero los instantes mágicos de su vida ya habrán pasado.
Paulo Coelho